JORDI SANSÓ

Qué bonita manera de entender el deporte. Con una modalidad divertida, intensa, exigente y sin precedentes en la historia amateur de este país, Olagolf Masters llegó para quedarse.  

Quisiera aprovechar estas líneas para felicitar a la organización por crear un proyecto deportivo de este calibre y creer tanto en él. Detrás de las fotos y de las pancartas de los sponsors se esconde un grupo humano de un valor incalculable, gente humilde, entrañable, apasionada, trabajadora. Son muchos los recuerdos que me llevo de esa maravillosa semana, y no hay texto que pueda incluirlos todos.  

En mi corta carrera deportiva he tenido el privilegio de competir contra jugadores como Jon Rahm, Nacho Elvira o Adrià Arnaus, y créanme cuando les digo, que lo que sienten estos jugadores en sus circuitos profesionales, no se aleja de lo que uno puede sentir en la final nacional del OLAGOLF MASTERS. 

En 2017 fui eliminado en semifinales por Jordi Ferrero, un gran competidor y mejor amigo, a quien tuve la suerte de seguir en la final y ver levantar el título. Lo vivido en dicha final, en el green del último hoyo a rebosar de gente, fue pura magia. Ese día supe que yo quería estar ahí, que quería tirar ese putt para ganar, a cualquier precio. 

El destino quiso que en 2018, en ese mismo escenario, tuviera un putt de 5 pies para ganar el torneo, la gravedad hizo el resto. 

Este evento es un homenaje al golf, a la competición, al trabajo bien hecho. La combinación de todos los factores que hacen tan grande a este deporte mezclado con el saber hacer de la organización, generan el ambiente más increíble que haya podido vivir durante todos estos años de competición.

Olagolf Masters saca lo mejor de cada uno de nosotros, jugadores.